viernes, 18 de diciembre de 2015

Constelaciones Familiares

La primera vez que asistí a una constelación familiar, me riñeron como a una niña. ¡¡Y qué mal que me sentó!!. Aquella mujer me estaba tratando como a una chiquilla malcriada y consentida.
¡¡A mi!!
Y qué razón tenía.

Son sólo tres principios:
1. Ley de pertenencia, todos pertenecemos a un sistema
2. Ley de igualdad, todo tiene que ser compensado, equilibrio  en el sistema
3. Ley de orden, cada uno tiene su lugar en el sistema



Con tres principios tan sencillos, todo se ordena...y la vida toma su camino. Lo mejor es que toma el camino que queremos coincidiendo con lo que necesitamos.
Cuando reflexioné sobre el derecho de pertenencia, vi que pertenecía a muchos sitios, y que era por derecho. El primero de todos a mi familia primigenia. Mis papás son los que son, y yo soy como ellos con una forma física similar. Me puede gustar o no, tener más o menos afinidad, pero sí pertenezco a un sistema, a una familia donde el amor y la fuerza para levantarse una y otra vez es una bandera. 
Por lo tanto dejé de sentirme sola.

Después, me dí cuenta de que no ocupaba mi lugar, de que representaba otro papel que sin saberlo, me hacía infeliz. Algo en mi vida y en mí no iba bien. Pero en cuanto resolví el conflicto con mi niña interior y comencé a amarla tal cual, comprendí que mi lugar era el de la hija que respeta y ama a sus papás y hermanas siendo sólo ella misma. 
Dejé de llevar cargas que no me correspondían para coger las mías propias. 

Pero, entre una y otra, compensar y tratar con igualdad, sin juzgar, entendiendo que si no hay equilibrio, algo no funciona en la relación con todo lo que te rodea.Aprender a valorar, y a mirar como tú te mirarías. Siempre con amor.
Dejé de sentir que la vida era injusta conmigo.




Entonces empecé a vivir de otra manera. Sumando, herrando, riendo...
Yo elijo ser desde mi y mi vida es mi responsabilidad.


Un Beso Enoooorme para tí.
Caty