Cuencos Tibetanos
Encontré entonces una técnica de relajación ancestral. El sonido de los cuencos tibetanos. Esta técnica está clasificada dentro de las terapias de sonido, cuya base es la vibración.
Toda terapia basada en el sonido, se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.
El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia.
Cuencos fabricados con una aleación de 7 metales. Oro, plata, mercurio, hierro, plomo, estaño y cobre y forjados de forma artesanal.
Los tibetanos asocian cada uno de ellos a un cuerpo celeste.
Con el sonido de los cuencos conseguimos que el cerebro se relaje de forma profunda al tiempo que la vibración del cuenco sobre nuestro cuerpo, en las zonas donde están localizados los chakras, hace que la energía de los mismos fluya de forma natural y armoniosa.
Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de conciencia, donde son posibles los estados de sanación espontánea y estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación.
El tercer factor de la terapia del sonido con cuencos tibetanos, son los armónicos. Cada vez que se produce un sonido aparecen los armónicos. Estos armónicos tienen efectos altamente beneficiosos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro campo energético.
Aunque no podamos escuchar frecuencias que están fuera de nuestro campo auditivo, ni podamos producir sonidos o frecuencias que estén fuera de nuestra capacidad, sin embargo mediante los armónicos podemos resonar con ellas.
Caty Águila S.
Caty Águila S.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Las críticas son siempre un caramelo. Los hay de muchos sabores, pero son bienvenidos.